Nuria - Thues entre Valls (por el valle del Carançà)


Distancia :23km
Desnivel :+950m -1990m
Tiempo : 6:05 (sin parar)

A partir de ahora voy a registrar mi estilo de hacer salidas como el estilo "ansiaviva" y ahora explico el por qué.
Este verano hice una salida en bici en Polonia siguiendo el Green velo desde Bialystok a Augustow. Según mis cálculos eran 80-90km (un buen tute) contando que salí a las 8:00 y tenía el tren de vuelta a las 18:00 si no recuerdo mal....bueno, pues erré en mis cálculos y salieron 165km. En otra entrada ya explicaré esa salida (conseguí llegar a tiempo).
La de hoy es una salida que tenía en mente desde hacía muchos años pero por una cosa o por otra la había ido retrasando.
La semana pasada decidí que iba a empezar a sacar proyectos del cajón y a ponerlos en práctica aunque fuera en solitario porque al final se me van a acumular para mi siguiente vida.
Esta salida me la plantearon en su día como una salida de 2 días (y creo que es lo ideal para disfrutarla sin prisas) haciendo noche en el Refugio de Carança que está más o menos a mitad de camino y combinando con el tren amarillo (si es que se puede porque las combinaciones con renfe son difíciles).
Mi idea original era hacer renfe hasta Ribes de Fresser, cremallera hasta Queralbs y subir por el camino de los ingenieros hasta el refugio que hay en Nuria, hacer noche y madrugar para hacer la ruta desde Nuria hasta Thues entre Valls con más margen de tiempo.
Me encontré con 2 inconvenientes, el refu estaba cerrado el día q iba a subir y al día siguiente daban lluvia.
Así que decidí adaptar la ruta a mis posibilidades...en wikiloc vi que alguien la había hecho en 6h40 y apliqué la filosofía japonesa: si alguien lo ha hecho, yo puedo hacerlo. Si nadie lo ha hecho, yo puedo ser el primero en hacerlo XD.
Total que a las 6:14 estaba sentado en el tren camino de Ribes de Fresser y los tiempos eran:

Llegada a Ribes a las 8:45
Salida del cremallera a las 9:10
Llegada a Nuria a las 9:50
Salida del bus desde Thues entre Valls 17:05 (margen para hacer la ruta 7h15min)
Llegada a Latour de Querol 18:25
Salida del tren a casa 18:52

Aplicando la filosofía japonesa decidí que podía hacer la ruta con el tiempo necesario para todos los enlaces (por si acaso metí una muda y cogí dinero de sobra).
De camino a Ribes el conductor anunció por megafonía que se había desconvocado la huelga de ferroviarios franceses y que el tren llegaría hasta Latour (menuda suerte porque con eso no contaba).
El viaje en tren y cremallera lo hice sin incidentes y a las 9:50 ya estaba caminando, siguiendo el gr11 en dirección al Nou Creus.
Al fondo el Nou Creus, vaca que me ignora

El Nou Creus

La subida no es especialmente dura, está bien señalizada y se hace bien, atravesando pastos de vacas que te miran con indiferencia...en la subida me crucé con dos chicas  que por el acento parecían yankis pero no pude pararme a socializar porque el tiempo corría...el último trozo hasta la cima es el que se hace algo más duro porque la inclinación aumenta un poco. En el Noucreus me he encontrado a otro montañero que ya llevaba todo el día de ayer caminando y que había hecho noche en la parte libre del Comadevaca (yo aún no estoy preparado). Hemos ido caminando por la frontera entre España y Francia juntos hasta que nuestros caminos se han separado, él iba a hacer el pic de l'infern y a dormir en Carançá y yo ya me adentraba en el valle.
Al poco de entrar en el valle me he encontrado con el Estanque Azul, a los pies del pico de l'Infern.
Un poco más abajo aparece el Estanque Negro que es donde nace el río Carançà que no abandonaré hasta el final de la ruta.
Toda esta parte tiene bastante piedra suelta y no está muy bien señalizada (montoncitos de piedras y poco más) y aunque es difícil perderse porque sólo hay que seguir el río, en ocasiones te hace ir por sitios menos óptimos.

Siguiendo el camino he llegado a un estanque más grande el de La Carança (si hubiera tenido margen lo mismo habría metido los pies). 
La altitud disminuye rápidamente y cada vez se empiezan a ver más arbustos y algunos árboles y no sólo pastos (y vacas, hay por un tubo).
Estany Blau
Tras pasar algún bosquecillo y diferentes afluentes del río (en algún momento el camino está encharcado) llegamos al Refugio de Carança que tenía una animada conversación en su terraza donde estaban tomándose unas birras (con más margen me habría comido el bocata y me habría unido a la birra).
El camino ahora si, se adentra en un bosque mucho más espeso, en ocasiones no se ve ni el cielo. La temperatura es agradable y el terreno está lleno de piedras y raíces. Tras caminar un buen rato por el bosque me encuentro a un grupo de desbrozadores...están limpiando el camino de hierbajos y plantas que lo tapan y sin darme cuenta ya estoy subido a la primera pasarela sobre el río. A todo esto, me acabo de quedar sin agua en el depósito (momento de agobio extra). Mirando el track veo que ya me queda a lo sumo 2h...y espero que haya un bar al final del camino.
Voy pasando pasarelas y puentes tibetanos (que no me dan mucha confianza) hasta que el camino se bifurca y yo me dirijo hacia la cornisa.
Estany Negre
Este paso me recuerda mucho al Congost de Montrebei aunque creo q este es más estrecho y más alto.
La cornisa se hace sin problemas, sólo me cruzo con un par de parejas y adelanto a otra con lo que no hay mucho riesgo de despeñarse (en fin de semana esto tiene q ser emocionante...).
Y en poco tiempo llego al final de la cornisa e inicio el descenso hasta el río (que está muy abajo) y mis pies ya están muy doloridos.
Tras llegar al río, se cruza por una pasarela y ya se sigue por un camino algo más ancho hacia la civilización...y tras salir de las gorgues del Carançà que hay? Un aparcamiento y un bar!!!!
El sr del bar ,muy majo, (habla francés, català y castellano, no he probado más) me sirvió una cerveza bien fría de 1/2 litro y una botella de agua de 1.5l (6.4€, sablazo pero que he pagado con gusto y mucha sed) y tras comerme al fin el bocata y beberme la birra he seguido las indicaciones del camarero para ir a coger el bus que me llevará a la estación internacional de Latour.
El bus se coge en la carretera delante de correos y cuesta 1€, flipa!
Y eso es todo!





Estany de Carança




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Nuestra primera noche de camping


La vida da muchas vueltas y cambia constantemente. Cuando empezamos este blog, éramos un grupo de amigos sin hijos, con la afición de salir a la montaña a practicar casi cualquier deporte. Hace casi 3 años me convertí en padre y otra de las parejas lo será en breve.
De hecho entre que empecé esta entrada y ahora que sigo escribiendo, ha nacido la hija de nuestros amigos.
Y ya que nuestra vida ha cambiado, esta entrada también será un poco diferente y relataré mi primera experiencia con mi hija de casi 3 años en un camping.
Hace unas semanas decidí que quería pasar unos días con nuestra hija en un camping en un entorno natural y a ser posible con animales (nuestra hija adora a los animales)
Como padre moderno me dispuse a buscar y que mejor sitio para buscar que google. Total que tras la entrada “el mejor camping para ir con niños” di con uno que me pareció el más adecuado a mis necesidades:
  • No muy lejos de casa
  • Ecológico
  • Con granja y huerto
  • Piscina
    El camping seleccionado fue el  Camping Vinyols en Vinyols i els Arcs (Cambrils) http://www.vinyolscamp.com/es/
    El martes temprano, después de desayunar, acabé de cargar los bártulos en el coche y salimos camino del camping con la idea de llegar sobre las 9:30 para poder hacer la actividad de alimentar a los animales de la granja (gallinas, ocas, cerdos…). A las 9:30 llegamos al camping y tras preguntar en el bar por la localización de la granja nos encaminamos hacia allí. La granja es un cercado con bastantes aves, un par de cerdos muy gordos, un poni y un caballo. A las 9:30 de la mañana se alimenta a los animales bajo la supervisión de un encargado y se les deja libres por el camping (a los equinos no). Disfrutamos mucho dando de comer pienso a las gallinas, venían a comer directamente de nuestras manos. Tras la actividad fuimos a recepción a formalizar nuestra estancia. La modalidad seleccionada fue la de acampada en tienda y sin electricidad (para empezar a lo grande en esto de la naturaleza).
    Alimentando a los animales
    Tras los trámites económicos nos dirigimos hacia nuestra parcela con la chica de recepción. Las parcelas no son muy grandes, pero cabe una tienda y el coche y se encuentra flanqueadas por árboles para tener algo de sombra.
    Sara (así se llama mi hija) y yo nos dispusimos a montar la tienda tipo iglú que nos habían prestado y lo logramos sin demasiadas dificultades (hacía como 20 años que no montaba una tienda de estas).
      
     
    Sara estaba emocionadísima con la idea de dormir en una tienda de campaña!
    Tras el montaje nos fuimos a ver las instalaciones del camping y a darnos un baño en la piscina. A remojo pasamos el resto de la mañana hasta que se hizo la hora de comer.
  • Luego, la siesta (tuvimos que hacerla en el coche porque la temperatura en la tienda era infernal) y seguimos con la merienda y otro baño en la piscina. A las 18:30 hay una actividad planificada diferente cada día. El día que estuvimos nosotros se trataba de buscar piedras para luego pintarlas. Sara también disfrutó de la actividad y acabó más pintada ella que las piedras, pero que le vamos a hacer…aquí hemos venido a jugar!
    
    Trabajando en la granja
    A las 19:30 se vuelve a alimentar a los animales de la granja y se recogen en el cercado de nuevo. Tras alimentar y recoger a los animales nos fuimos a lavar las manos y nos fuimos a cenar al restaurante del camping.
    Pintando piedras y lo que no son piedras...
    El restaurante no es muy grande pero estábamos prácticamente solos. Los trabajadores eran muy agradables y nos dieron muchas facilidades para la alimentación de Sara (es alérgica al huevo). Quizá el punto negativo sea que el restaurante no dispone de menú y hacen platos combinados, pizzas, ensaladas y bocadillos.
    La piscina
    Tras la cena nos fuimos a duchar y a prepararnos para ir a dormir…cuando salimos de las duchas eran casi las 22:00 con lo que la luna llena ya estaba en el cielo para asombro de Sara. Creo que repitió 20 veces “para es de noche!”. Sara normalmente se va a dormir muy temprano con lo que era la primera vez que estaba de noche en la calle…
    La noche pasó sin incidentes y al día siguiente volvimos disfrutar de las instalaciones del camping y después de comer nos volvimos para casa. Ya hemos vuelto a reservar para la semana que viene para pasar otra noche bajo las estrellas y escuchando los grillos.
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Pedals del Pedraforca

Etapa 1: Gósol - Estación de esquí de Port del Compte

48km  +1800m

A las 6:30 ya tenía mi burra cargada en el maletero y esperaba a mi compañero de aventuras, Miguel.
Tras casi 2 horas de coche hemos llegado a las 8:30 a Gósol. En esta ocasión hemos contratado la ruta "oficial" low cost (85€) y con eso nos han dado el road book, el porta road-book (prestado), algún obsequio, media pensión en el refugio Bages y cuando acabemos (si los astros nos son favorables), el mallot de la Pedals. Bueno, resumiendo , tras recibir los bártulos hemos ido a desayunar un bocata y nos hemos dispuesto a salir.
Salimos, rotonda a la derecha, cogemos una pista...miro para atrás y no veo a Miguel. Distancia recorrida 800m.
Miguel: algo me falla en la bici, he puesto el plato grande y ahora no cambia...parece q se ha roto la maneta.
Con mis dotes mecánicas, me llaman Pepe Gotera, le aflojo el cable y al menos ya le va el plato mediano...un grupo de ciclistas que pasaba nos pregunta q tal y les explicamos...y nos comentan que en la oficina de la pedals tienen bicis de recambio, así que vuelta a Gósol. En la oficina le prestan una bici...problema: no lleva portabultos y es 29" con lo que el portabultos de Miguel no le sirve. Como yo llevaba una mochila en lugar de alforjas le cedo mi mochila y meto una de sus alforjas en mi porta. Problema solucionado.
A las 10:30 volvemos a empezar...los primeros km transcurren por pistas amplias subiendo y bajando. El problema es q el terreno está muy roto y las bicis van donde quieren...consecuencia: me caigo en una bajada a los pocos km de empezar al irse la bici hacia una rodera en medio de una bajada. Por suerte los daños son mínimos y continuamos, eso sí, un poco más acojonado de lo habitual.
Los km van cayendo muy lentamente y llegamos al primer punto de control en el km 12. Es una masía regentada por una pareja con dos hijas pequeñas muy simpáticas. Tras sellar y rellenar los camel (ya ha caído 1l de agua) seguimos la ruta q durante unos km es de bajada. Al rato llegamos a un punto donde el roadbook nos da la opción de seguir un sendero fácil (hasta este momento los senderos han sido técnicos) o seguir por pista. Viendo que indica que es fácil, optamos por sendero. Fácil fácil no era pero acabo llegando hasta el cruce con la pista. Miguel! Miguel! (Sonido de grillos), a los pocos minutos veo llegar a Miguel un poco magullado, al parecer ha saltado por encima de la bici y se ha rascado la rodilla. Decidimos seguir por la pista y evitar lo que nos queda de sendero. La pista de tierra se acaba convirtiendo en pista asfaltada y acabamos llegando a la carretera que va a Sant Llorenç de Morunys. A los pocos metros la abandonamos y nos metemos por otro sendero, esta vez en subida. Se están acercando las 15:00 y no hemos comido más q barritas desde las 8:30. Las fuerzas flaquean mucho...el sendero nos acaba dejando junto a otro sendero que no es ciclable y que tiene peldaños para llegar hasta el pueblo de la Coma. Aquí encontramos el siguiente checkpoint en el km 35. Fonda Can Nin. No puedo decir nada muy positivo del lugar...salvo que dan de comer y que tienen cerveza fría. Tras 2h...en la fonda, nos disponemos a reanudar la ruta, sólo nos quedan 12km y 800m de desnivel...nada más salir de la fonda empezamos a oír truenos, muchos truenos...pero de momento parece que no nos mojaremos. Como era previsible nada más salir de la fonda bajamos hacia el río Cardener para ir siguiéndolo hasta sus fuentes. A partir de ese momento el terreno comienza a inclinarse , por suerte sobre asfalto, para acabar en una pista de tierra en mejores condiciones que las que habíamos hecho hasta el momento. Pero todo lo bueno se acaba, y la pista se acaba en un sendero no ciclable q nos cuesta subir incluso empujando la bici. Tras casi 1km de empujar la bici por el sendero, acabamos llegando a una pista y seguimos sin descanso hasta que alcanzamos la urbanización que hay al pie de Port del Compte. Por fin, se empieza a vislumbrar el final de la etapa...ya nos quedan pocos km sobre pista asfaltada (siempre en subida) que tras remontar hasta el pie de pistas nos deja en el refugio. Han sido casi 2h de pedaleo y caminata sin tregua.
El refugio Bages lo tenemos para nosotros sólos y tras charlar un rato con Toni, nos ha preparado una cena estupenda. El refu está cuidado y Toni y Clara son muy majos.
Ale, bona nit


Etapa 2: Port del Compte - Gósol
53km  +1800m

A las 7:30 sonó el despertador y bajamos a desayunar. Clara nos había preparado un abundante y variado desayuno a base de embutidos, pastas, cafe y tostadas.
Tras desayunar y equipar las bicis nos despedimos de Clara y seguimos la recomendación de Toni de ir por carretera hasta el aparcamiento superior de la estación de esquí ya que el track original pasa por las pistas y están recién abonadas y con hierbas hasta las rodillas, en paralelo a la carretera.
Así pues, nos abrigamos bien y comenzamos a pedalear...a los pocos minutos ya empezaba a sobrarme ropa. La carretera va subiendo de forma progresiva y sin pausa y eso ayuda a que nuestras piernas vayan entrando en calor. Una vez llegados al aparcamiento recuperamos el track y seguimos subiendo por una pista en buenas condiciones hasta alcanzar la cota máxima del track. Tras una pausa para beber un poco de agua y disfrutar de las vistas, 

empezamos el descenso. La pista está en mejores condiciones que las del primer día y los km van saliendo. Entre la bajada y un poco de llaneo llegamos a una nueva subida en la que las recientes lluvias han dejado la roca al descubierto y que no me veo con fuerzas de pedalear por lo que recorro los pocos metros empujando la bici y disfrutando de la compañía de las vacas que pastan junto al camino. De nuevo empieza la bajada que nos pasa cerca del refugio de l'Arp donde paramos para disfrutar de las vistas del valle. Tras las fotos de rigor y los quemacus, volvemos a montar y llegamos al aparcamiento de la estación de esquí de Tuixent donde tomamos la carretera asfaltada que nos dejará en la carretera principal todo en bajada y a velocidades de vértigo. Tras cruzar la carretera nos metimos en una zona boscosa en continuos bajas-sube que nos acabó desorientando y perdimos el track por lo que tuvimos que improvisar pero conseguimos ubicarnos y llegar al primer control en Can Farregetes donde nos tomamos unos refrescos y nos informamos sobre el museo del pueblo. Este pueblo era famoso por sus curanderas y por el brebaje que preparaban a base de plantas medicinales de la zona.
Tras la visita de rigor por el pueblo, seguimos de llaneo y bajada...hasta que sobre las 12 nos encontramos la primera subida seria, bajo un sol de justicia y sin sombras. Tras pedalear durante unos km que se hacen eternos, llegamos al punto de control y aprovechamos para comer. El restaurante tiene unas vistas impresionantes del valle pero la comida no es nada del otro mundo.
Tras comer nos subimos de nuevo en las bicis pensando que lo que queda es poca cosa...pero no podíamos estar más equivocados. Tras unos km por la carretera llegamos a Cornellana y volvemos a subir por pista hasta el Coll de Jovell (1790m). Las piernas ya están cargadas y el cansancio se hace presente. Desde el Coll de Jovell bajamos por pista hasta Josa del Cadí y desde aquí aún nos queda otra subida por carretera de montaña y entonces ya sí, abandonamos el track para descender por la carretera hasta Gósol.

Conclusión:
La primera etapa es dura ya que la sensación es que vas más tiempo al lado de la bici que encima. La subidas son interminables y las bajadas demasiado complicadas para nuestro nivel.
La organización, un 10! Tanto en Gósol como el refugio en Port del Compte.
El precio del "forfait" no es excesivo contando que si tienes algún problema mecánico (como tuvimos) la organización te echa un cable sin dudarlo.
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Volta al Massís del Pedraforca en BTT - 360º

Vistas a la cara norte del Pedraforca
Aunque la idea inicial era hacer alguna cumbre por el Parque Nacional Aigüestortes i Estany de Sant Maurici, una inflamación repentina del tobillo nos hizo replantearnos los planes. Mejor algo de bici, que para eso no hay que usar mucho el pie...

Era una ruta de esas que estaba en la lista de pendientes desde hace tiempo. El Pedraforca es una de las montañas con más carácter de nuestro país, no en vano es de las más populares, mal que nos pese a muchos. La hemos coronado muchas veces y admirado otras tantas, desde muchas perspectivas distintas. Así que la ruta que hoy reseñamos, representa otro punto de vista y un modo distinto de disfrutar de la emblemática montaña.

FICHA TÉCNICA

Distancia: 61 km.
Desnivel positivo acumulado: 2000 m.
Desnivel negativo acumulado: 2000 m.
Tiempo de pedaleo: 5h 46'
Circular:
Dificultad: Técnica, baja.
              Física, alta.
Puntos de agua: Gresolet (no siempre), Tuixent, Gósol.


Aquí un TRACK del recorrido.

APROXIMACIÓN

La ruta la iniciamos en Saldes, donde se puede aparcar alegremente en el descampadillo que hace las veces de parquing del pueblo, nada más entrar.
Para llegar a Saldes hay que dirigirse a Berga, pasando de largo y continuando como si fuéramos a coger el túnel del Cadí (C-16) y antes de llegar a Bagà nos desviamos a la izquierda tomando la carretera B-400 que nos conduce directamente a Saldes.


Ni que decir tiene que la zona es un paraíso para los amantes del outdoor, pues cuenta con un par de ferratas, un barranco, un sinfin de rutas a pie y en bici y hasta unas pistas de esquí nórdico. Sí, estoy enamorada del Cadí-Moixeró.

RECORRIDO

Nos incorporamos a la carretera para bajar hasta el río Saldes, cruzarlo, e inmediatamente pasado el puente, coger una pista de tierra que sale a la izquierda.
Font al Gresolet
Esta pista no la soltaremos hasta llegar al Coll de Bauma (1573m.), donde habremos ganado prácticamente 700 metros de altura desde que empezamos a subir rampas. Antes de eso, sin embargo, pasaremos por la Ermita y el Refugi del Gresolet, donde disponemos de una fuente para repostar.
En su mayoría, hasta este punto, la pista transcurre por el interior del bosque, así que tenemos mucha sombra para ayudarnos a sobrellevar las acusadas pendientes.

Al llegar al Coll de Bauma, lejos de la bajada que uno espera encontrar cuando asume un collado, lo que tenemos que hacer es seguir subiendo. Así que situados en el collado, hay que tomar la pista que sale a izquierdas, hacia el Collell i Gósol.
Al fondo el Coll de Torn (1918m.)
En esta pista pronto nos quedamos sin sombra que nos cobije, así que ya chupamos sol de pleno, pero por contra nos ofrece unas vistas impresionantes y limpísimas de la cara norte del Pedraforca. Estas pendientes, más suaves que las primeras, nos acercan hasta el Coll de Torn (1918m.), donde iniciamos el descenso.
En menos de dos kilómetros de descenso deberemos estar atentos a la señalización (Coll de les Bassotes, 1873m., pues la pista por la que descendemos baja directamente hacia Saldes, y nosotros debemos seguir hacia Gósol, en un rompiente a derechas que al principio no es muy evidente, y que desciende rapidísima y pedregosísimamente junto al lecho del río Cerneres. Son unos 4 kilómetros, para mí muy duros porque hay mucha piedra suelta y voy muy cagada, hasta desembocar en la carretera, en un curva cerrada.
Descenso hacia Tuixent
Tomamos la carretera hacia la derecha, pasando junto al bonito pueblo de la Josa del Cadí (que no visitamos por ir un pelín apuradas de tiempo) y en 6 kilómetros más llegamos a Tuixén, al que se accede mejor por una pistilla encementada que sale a izquierdas antes de llegar al pueblo, muy visible.

Aquí sí que paramos. Llevamos 34 kilómetros en las patas con un par de galletas y el agua escasea. Paramos en el restaurante de Cal Gabriel, donde damos cuenta de dos menús de cuina casolana revitalizante y donde además de ser muy amables nos echan una mano con un temilla técnico/logístico.
Sira y yo estamos más que de acuerdo en que esta parada fue vital para poder acabar la ruta, salimos de allí renovadas y dispuestas a afrontar los cerca de 800 metros de subida que teníamos por delante.

Parada en Cal Gabriel
Salimos del pueblo de Tuixent habiendo llenado de agua en la fuente de la plaza y nos dirigimos por carretera hacia Sant Llorenç de Morunys y justo al cruzar el riu de Mola, nos incorporamos a la pista de tierra que sale a nuestra izquierda, junto al puente.
A subir toca, hasta el coll de Mola (1819m.), otra vez sin pérdida, pues se trata de ir siguiendo la pista hasta el collado, donde podremos ver nuevamente la masa pedregosa que es el Pedraforca.
Esta subida es en general más llevadera que la primera, aunque sufrimos algunos tramos de mucha pendiente, pero a estas alturas del día cada curva que nos esconde una nueva subida es matadora.
Bajada hacia Gósol
Aún con eso, llegamos al collado muy contentas y tomamos la pista de bajada, la de la izquierda, con muchas ganas de llegar a la furgo.

Unos cuantos zig-zags mucho más divertidos (para mí, claro...) que los de la bajada hacia Tuixent, nos dejan por fin a los pies de Gósol, donde tomamos la carretera hacia la derecha que nos conduce en una plácida y asfaltada bajada (no sin olvidar el repechoncillo del Coll de Trapa) al lugar donde iniciamos la ruta.

Después de mover la furgo, nos damos una merecida ducha al fresco y nos hacemos la cena antes de caer muertecicas en la cama. 

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Barranc Mas dels Frares

Pasamos el sábado en Creixell con unos amigos y, aprovechando la cercanía, el domingo nos levantamos prontito y nos fuimos a descubrir este barranco de la cuenca del río Siurana. Era de esperar que no llevaría mucha agua, a mediados de septiembre es lo que toca, pero sabíamos que podríamos darnos unos chapuzones así que motivo suficiente.
Barranco cortito y sencillo. Perfecto para iniciación como su vecino Glorieta, con el que se puede combinar.

Importante tener en cuenta que se trata de dos afluentes que pueden hacerse por separado. La opción más completa, en nuestra opinión, es descender el afluente izquierdo, ya que desemboca en el afluente derecho ignorando únicamente un rápel de este último. En caso de querer hacer dicho rápel no hay ningún problema, pues en el camino de retorno pasamos junto a su cabecera.
De esta manera se descienden ambos afluentes y es la que reseñamos aquí.

FICHA DEL BARRANCO

Longitud: 500 m.
Desnivel: 70 m.
Rápel más largo: 16 m.
Aproximación: 25'
Descenso: 1h 30'
Retorno: 50'
Dificultad: Baja
Escapes: En casi todo el descenso podemos escapar (NO en la zona de estrechos)


APROXIMACIÓN

Primer rápel, 5 m.
Llegados a Alcover hay que cruzar el pueblo en sentido Mont-Ral, a donde se llega por una carretera digna de ciclistas y moteros que sube que da gusto. Si teneis que desayunar o comer algo antes del barranquete, os recomendamos parar en Mont-Ral, nosotras nos preparamos para el tute con un bocadillo de buti y una torrada con tortilla en el Bar-Restaurante Les Fonts del Glorieta, donde nos recibieron con las brasas on fire!
En cualquier caso, Mont-Ral lo dejaremos atrás y hay que encaminarse hacia La Febró (pasamos por un pueblo llamado El Bosquet) y pasados unos 6-7km llegaremos a un desvío, tomando la carretera a nuestra derecha, la T-704 hacia la Febró, deberemos estar atentos al punto kilométrico 25, pues antes del 26 encontraremos a nuestra izquierda el desvío a Mas dels Frares. Ignoramos este y observamos que a unos 20 metros más adelante hay otro acceso, marcado con pintura de GR (roja y blanca) y carteles indicadores de rutas a pie hacia Arbolí, entramos por aquí con el coche.
Nosotras aparcamos unos 30 metros más abajo del acceso, en un lugar donde caben unos 8 coches, por amor a los amortiguadores. Según vehículo podeis llegar prácticamente hasta el río, pues es todo pista.

Desde aquí sólo hay que seguir la pista hacia abajo. Sólo encontraremos un cruce de pistas, donde debemos tomar la de la izquierda en sentido Arbolí, y enseguida llegamos al cauce del río.
Como vamos a buscar el afluente izquierdo, cruzamos el cauce e inmediatamente vemos un camino con marcas de GR y a su izquierda un senderillo cerrado de vegetación (que debería tener marcas azules y amarillas que no vimos hasta pasado un rato). Cogemos este senderillo y subimos hasta que nos deja en el cauce del afluente izquierdo.
Último rápel, 13 m.

DESCENSO

Accedemos al barranco en un tramo de resaltes sencillos, seco, y con bastante vegetación hasta que llegamos a una poza donde nos mojamos los pies y que nos lleva al pasillo donde el barranco se cierra.
Aquí encontramos el primer rápel, de 5 metros, la instalación a nuestra izquierda. Un pequeño resalte nos lleva a otro rápel, mucho más estético, de 13 metros. Después el barranco se abre y podemos saltar a una badina desde unos 4 metros.

Último salto
Descendemos un rápel de unos 9 metros y nos unimos al afluente derecho. Aquí encontramos otro rápel cortito, de unos 4 metros, y andamos hasta llegar a una gradería en la que enlazamos dos rápeles de 15 y 13 metros.
Después sólo nos quedará un saltito de unos 5 metros y caminar en un caos hasta encontrar una confluencia de pistas ante nosotros.


RETORNO

Llegados a la confluencia de pistas, nos quitamos los neoprenos en la poza para dejarlos pseudolimpios y salimos por la derecha, tomando el sendero de marcas azules y amarillas, que nos conduce por la derecha orográfica hacia arriba, hasta la base de la cascada inicial del afluente derecho (el único rápel que no hemos hecho).
Cruzamos la poza y tomamos el sendero de la izquierda, que nos sube hasta el cauce en la cabecera del rápel y aquí sólo faltará cruzar para encontrar la pista por la que hemos accedido al barranco.


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Besiberris del Mig, del Sud y Comaloforno

Tenía a Miriam con la cabeza como un tambor diciéndole las mil ideas que se me ocurrían, necesitaba actividad!! Quería bici, correr, montaña, barrancos... Lo quería todo y ya!!
Tenía que volver a mis orígenes, a sentir la dura roca bajo mis pies, el frío cortante en mi cara, el vértigo de las cumbres...
Pensé en enlazar varias cimas, hacer alguna cresta, nada complicado, algo sencillo pero que tuviese su punto aéreo. Y así, dando vueltas al coco, pensé en los Besiberris a los que hacia tiempo que no iba.
Las anteriores veces había subido por 'els Estanys de Gémena' y por 'Cavallers' pero nunca había entrado a Aigüestortes por Vielha. Como para Miriam iba a ser la primera vez nos pareció perfecta esta opción, así sería nuevo para los dos.
Además teníamos la posibilidad de pernoctar en el refugio libre de 'l'Estanyet de Besiberri', situado a 2200m de altitud, equipado con 9 literas dobles, mantas, mesa, armarios, radio de emergencia y 'teóricamente' (insistimos en lo de 'en teoría') con iluminación. 
Esto último fue lo que nos acabó de convencer.

FICHA TÉCNICA

- Dificultad técnica: fácil.
- Exigencia física: alta.
- Altitud máxima: 3028 (Comaloforno).
- Distancia: 20kms
- Desnivel positivo: 1400m aprox.
- Material: Cuerda y arnés útil.


TRACK DEL RECORRIDO

APROXIMACIÓN

Como Llegar El punto de partida de nuestra ruta es el parquing situado junto al refugio de Conangles (1555m). Para llegar a él deberemos dirigirnos hasta el Túnel de Vielha por la carretera N230. Una vez pasada la población de Senet y posteriormente el embalse con el mismo nombre, antes de pasar el túnel, a nuestra derecha (donde comienzan los carteles luminosos) un cartel señala el camino asfaltado hasta el refugio y la zona de parquing. Aquí dejaremos el vehículo y cogeremos la pista ancha que nos lleva hacia el área de picnic y que se adentra en el bosque.

RECORRIDO

- DÍA 1 (LA APROXIMACIÓN)

Tomamos la pista que se aleja del parquing y la seguimos durante un rato hasta que encontramos a nuestra izquierda, junto a una senda que se adentra en el bosque, un poste que indica el camino hasta el Estany de Besiberri. Dejamos en este punto la pista y nos adentramos en la senda que va ascendiendo progresivamente. 
Este tramo no nos dejará indiferentes ya que las cascadas son las principales protagonistas durante todo el recorrido. El rugido del agua se filtra a través de la frondosa arboleda por la que nos movemos haciendo que la atmósfera se convierta en algo indescriptible. Allí donde miremos, cualquier rincón que descubrimos, nos impresiona y nos hace contener el aliento.
Continuamos ascendiendo por un camino bien marcado y señalizado con postes amarillos hasta que, pasada una hora aproximadamente, cruzamos un puente de hormigón que nos lleva a la orilla izquierda orográfica del río. Allí el camino comienza a zigzaguear y la pendiente aumenta considerablemente ya que se debe superar el muro rocoso sobre el que se sostiene el altiplano del Estany de Besiberri.
Después de una media hora la subida se acaba de golpe y el horizonte se abre frente a nosotros. La vista se nos pierde ahora en el valle que acaba de aparecer como de la nada! A nuestros pies se extiende un manto verde que parece fluir desde la misma orilla del Estany, su superficie en calma refleja las cimas de las montañas que hunden sus raíces en lo profundo de sus aguas. Y allá, a lo lejos, el perfil sinuoso de la cresta que hemos venido a hacer. 
Seguimos caminando paralelos a la orilla del estany, saltando de piedra en piedra, para después entrar en una zona de humedales. Al fondo, a la izquierda, sobre un saliente rocoso ya se puede adivinar donde reposa el refugio, los rayos del sol hacen brillar su superficie metálica.
Ascendiendo suavemente y después de unos minutos llegamos a él sin mucho esfuerzo pero con más de una pausa: es inevitable echar un vistazo al paisaje que va quedando detrás nuestro e imposible no levantar la vista hasta las rotas cimas que engrandecen a medida que avanzamos!
Al final descubrimos que no vamos a estar solos. Un montañero descansaba tumbado en las rocas que rodean al refugio, cuando intentamos entablar conversación nos dimos cuenta que eraa francés y logramos entender que se quedaría una noche más y que había otras 4 personas que aún estaban por bajar, alemanes.
Dejamos nuestras cosas, ponemos los sacos en una de las literas libres, salimos al sol y descansamos haciendo tiempo hasta la hora de cenar.
A las 20:30 el francés se metió en la cama y los alemanes estaban terminado de cenar, así que casi por obligación nos comimos el tupper de pasta que habiamos traído preparado antes de que todos estén durmiendo, vaya horarios! 
Cenamos y a la cama, aunque pronto la idea era levantarse a las 6 de la mañana. A ver si conseguiamos dormir algo.  

- DÍA 2 (EL ASCENSO)

Suena el despertador. Ya hacía un buen rato que estaba despierto, esperando que aún faltase mucho para que fuese la hora de levantarse. Nos desperezamos como podemos haciendo el mínimo ruido posible para no interrumpir el concierto de ronquidos que hay montado. Desayunamos casi de puntillas, cualquier pequeño ruido parece estar amplificado por mil y resuenan en el interior del refugio como si se avecinase el fin del mundo!
Nos cargamos con lo justo y necesario y salimos a eso de las 7 de la mañana, antes del alba, con los frontales para alumbrar los primeros pasos. El cielo está plagado de estrellas y sólo adivinamos a distinguir algún que otro jirón de nubes sobre nuestro objetivo.
Seguimos el camino que sale por detrás del refugio, muy marcado al principio, pero menos obvio en cuanto empieza a adentrarse por los caos de rocas. Las fitas nos van marcando los siguientes pasos pero con la oscuridad no es tan sencillo encontrarlas.
Nos guiamos por el perfil de la cresta, a nuestra izquierda debiamos ir dejando cada vez más lejos el Besiberri Nord a la vez que cada vez nos deberiamos ir situando más cerca del bastión que forma el saliente rocoso de los Besiberris del Mig. De esta forma teníamos que ir dibujando una diagonal que nos hiciese pasar entre la herradura que dibuja el Pic d'Abellers (2986m) y la cresta de los Besiberris.
Con este objetivo fijado seguimos ascendiendo entre saltos de agua, algo de vegetación y cada vez más roca suelta hasta y al final llegamos a un pequeño altiplano dominado por los escombros de roca que la montaña ha ido dejando caer. No los sorteamos sino que saltamos por encima de ellos, ahora subiendo, luego bajando, teniendo cuidado de no caer entre ellos.
Avanzamos por el pasillo que se ha formado entre los dos neveros que aún resisten, en dirección sureste, hacia el collado del Abellers (2883m - se distingue un poste en él) para girar, mucho antes de llegar, a nuestra izquierda, hacia el Pas de Trescazes, una canal que asciende entre la misma roca. 
En este punto podríamos dudar, ya que a la vista teníamos dos canales: la primera de ellas, la que buscabamos y que asciende ligeramente con inclinación hacia la izquierda. La segunda, más adelante, que asciende con inclinación a la derecha y accede directa al Besiberri Sud.
Tomamos la directa hasta la brecha por una fuerte pendiente de piedra suelta que resbalaba a cada paso que dabamos.
Una vez superada sólo nos quedaba echar mano de pies y manos para superar el último escollo antes de llegar al Pas de Trescazes. Aunque fácil y sin dificultad en este punto nos pusimos los arneses y nos unimos en ensamble por aquello de ir practicando un poco. 
La progresión por la canal fue rápida y sencilla lo que nos permitió situarnos en un momento en la otra vertiente. A nuestra izquierda los Besiberris del Mig y más allá el del Nord. Frente a nosotros los neveros que alimentan els 'Estanys Gelats del Comaloforno' y el 'barranc de Riumalo'. A la derecha el Besiberri del Sud y Comaloforno. Por todas partes montañas y más montañas que esperan ser subidas!
Parecía que estabamos solos ahí arriba. Nadie venía por detrás de nosotros y ni por la cresta ni por Riumalo distinguimos subir ni un alma. Dejamos aquí las mochilas, pues teniamos que volver a pasar, y trepamos rápidamente hasta el Besiberri del Mig Sud o Pic de Jolís (3003m) entrando por la arista. Nos detuvimos un instante pues desde aquí teniamos una vista privilegiada de la cresta así que aprovechamos para fotografiarla. Seguimos hacia adelante y casi sin darnos cuenta llegamos al Besiberri del Mig Nord o Pic de Simó (3002m). Ahora nos tocaba desandar hasta el punto en el que dejamos las mochilas donde retomamos fuerzas picoteando algo y bebiendo antes de seguir adelante.
Nos apartamos en nuestro recorrido de la arista buscando las fitas que nos llevaban por el camino mas sencillo hacia el sur de la cresta. Vimos que algunas de ellas se apartaban y se dirigían hacia las afiladas cimas secundarias que preceden al Besiberri Sud. Nos acercamos a ellas para ver desde arriba la precariedad con la que se sostienen sobre el vacío de que penden.
Satisfecha nuestra curiosidad seguimos hasta encontranos con lo que nos pareció la proa inexpugnable de un barco, el Besiberri Sur (3023m), al que pudimos acceder a través de una canal que nos llevó directos a su cima!
Arriba nos alcanzó un montañero que venía solo desde el barranc de Riumalo, se paró lo justo a hablar con nosotros y continuó su trayecto. Seguimos sus pasos unos minutos después descendiendo del pico y progresando por un terreno muy descompuesto que nos llevó hacia el Comalforno (3028m) siguiendo la línea de la cresta a veces y otras descendiendo unos metros para luego volver a remontar grimpando. Siguiendo las fitas no tuvo pérdida, ojo con descender demasiado, os habríais equivocado.
Una última grimpada nos precipitó sobre la cima donde apenas cabíamos los dos por lo que no tuvimos mucho espacio donde poder resguardarnos. Desde ese punto fuimos conscientes de todo lo que habiamos hecho, la cresta se veía al completo ya que este último pico está fuera de la imaginaria línea recta que forma.
Todo era calma, no se oía más que nuestra propia respiración. Resignados nos despedimos de las alturas y comenzamos el descenso siguiendo la misma ruta que habiamos hecho para llegar al Comaloforno, por la vertiente Oeste, hasta llegar a la falda del Besiberri Sud donde, ahora sí, descendimos hasta el collado del Abellers (2883m).
Bajamos deslizándonos por la tartera hasta alcanzar los grandes bloques por los que ya pasamos al subir. En este punto alcanzamos el trazado de subida y ya solo nos quedaba ir resiguiéndolo. Como siempre las fitas fueron de gran ayuda a la hora de avanzar por el caos de roca. Más abajo, cuando ya comenzamos a tener a la vista el refugio, nos refrescarmos en una de las numerosas aportaciones de agua que van a parar al estanyet para seguir con ánimo renovado lo que nos quedaba.
Finalmente llegamos al refugio. Los inquilinos anteriores ya habían marchado pero fueron sustituidos por otros que acababan de llegar. Recogimos todo lo que habiamos dejado dentro, reorganizamos las mochilas, comimos disfrutando de las vistas y emprendimos de nuevo la marcha hasta el coche, descendiendo por el valle. Con la calma, disfrutando de los últimos momentos en plena naturaleza, volvimos sobre nuestros pasos sabiendo que volveriamos pronto.

 
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