Nuestra primera noche de camping


La vida da muchas vueltas y cambia constantemente. Cuando empezamos este blog, éramos un grupo de amigos sin hijos, con la afición de salir a la montaña a practicar casi cualquier deporte. Hace casi 3 años me convertí en padre y otra de las parejas lo será en breve.
De hecho entre que empecé esta entrada y ahora que sigo escribiendo, ha nacido la hija de nuestros amigos.
Y ya que nuestra vida ha cambiado, esta entrada también será un poco diferente y relataré mi primera experiencia con mi hija de casi 3 años en un camping.
Hace unas semanas decidí que quería pasar unos días con nuestra hija en un camping en un entorno natural y a ser posible con animales (nuestra hija adora a los animales)
Como padre moderno me dispuse a buscar y que mejor sitio para buscar que google. Total que tras la entrada “el mejor camping para ir con niños” di con uno que me pareció el más adecuado a mis necesidades:
  • No muy lejos de casa
  • Ecológico
  • Con granja y huerto
  • Piscina
    El camping seleccionado fue el  Camping Vinyols en Vinyols i els Arcs (Cambrils) http://www.vinyolscamp.com/es/
    El martes temprano, después de desayunar, acabé de cargar los bártulos en el coche y salimos camino del camping con la idea de llegar sobre las 9:30 para poder hacer la actividad de alimentar a los animales de la granja (gallinas, ocas, cerdos…). A las 9:30 llegamos al camping y tras preguntar en el bar por la localización de la granja nos encaminamos hacia allí. La granja es un cercado con bastantes aves, un par de cerdos muy gordos, un poni y un caballo. A las 9:30 de la mañana se alimenta a los animales bajo la supervisión de un encargado y se les deja libres por el camping (a los equinos no). Disfrutamos mucho dando de comer pienso a las gallinas, venían a comer directamente de nuestras manos. Tras la actividad fuimos a recepción a formalizar nuestra estancia. La modalidad seleccionada fue la de acampada en tienda y sin electricidad (para empezar a lo grande en esto de la naturaleza).
    Alimentando a los animales
    Tras los trámites económicos nos dirigimos hacia nuestra parcela con la chica de recepción. Las parcelas no son muy grandes, pero cabe una tienda y el coche y se encuentra flanqueadas por árboles para tener algo de sombra.
    Sara (así se llama mi hija) y yo nos dispusimos a montar la tienda tipo iglú que nos habían prestado y lo logramos sin demasiadas dificultades (hacía como 20 años que no montaba una tienda de estas).
      
     
    Sara estaba emocionadísima con la idea de dormir en una tienda de campaña!
    Tras el montaje nos fuimos a ver las instalaciones del camping y a darnos un baño en la piscina. A remojo pasamos el resto de la mañana hasta que se hizo la hora de comer.
  • Luego, la siesta (tuvimos que hacerla en el coche porque la temperatura en la tienda era infernal) y seguimos con la merienda y otro baño en la piscina. A las 18:30 hay una actividad planificada diferente cada día. El día que estuvimos nosotros se trataba de buscar piedras para luego pintarlas. Sara también disfrutó de la actividad y acabó más pintada ella que las piedras, pero que le vamos a hacer…aquí hemos venido a jugar!
    
    Trabajando en la granja
    A las 19:30 se vuelve a alimentar a los animales de la granja y se recogen en el cercado de nuevo. Tras alimentar y recoger a los animales nos fuimos a lavar las manos y nos fuimos a cenar al restaurante del camping.
    Pintando piedras y lo que no son piedras...
    El restaurante no es muy grande pero estábamos prácticamente solos. Los trabajadores eran muy agradables y nos dieron muchas facilidades para la alimentación de Sara (es alérgica al huevo). Quizá el punto negativo sea que el restaurante no dispone de menú y hacen platos combinados, pizzas, ensaladas y bocadillos.
    La piscina
    Tras la cena nos fuimos a duchar y a prepararnos para ir a dormir…cuando salimos de las duchas eran casi las 22:00 con lo que la luna llena ya estaba en el cielo para asombro de Sara. Creo que repitió 20 veces “para es de noche!”. Sara normalmente se va a dormir muy temprano con lo que era la primera vez que estaba de noche en la calle…
    La noche pasó sin incidentes y al día siguiente volvimos disfrutar de las instalaciones del camping y después de comer nos volvimos para casa. Ya hemos vuelto a reservar para la semana que viene para pasar otra noche bajo las estrellas y escuchando los grillos.