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Vias Ferratas Teletubbies y Olmo Soler

Agujeando sobre Canelles
Para empezar el año con buen pie, nos pillamos la furgo y nos vamos de paseo a la comarca de La Noguera, donde pretendemos conquistar las dos ferratillas y disfrutar del Congost de Mont-rebei. Finalmente, lo segundo no pudo ser por motivos estomacales que no vienen al caso, así que queda pendiente. Pero no así las dos ferratas, que se dejaron hacer perfectamente.
Están dispuestas perfectamente para hacerlas seguidas, aunque yo remarcaría que la segunda, Olmo Soler, es más bien un camino equipado que une el final de la Teletubbies con la Ermita de la Mare de Déu de la Pertusa (s.XI).

Los tiempos que marco en esta reseña son para la relaización de ambas vías, pues como ya he dicho, la mejor manera de volver al punto de inicio una vez acabada la primera vía es haciendo la segunda.

Nada más llegar a Corçà hay que seguir una pista asfaltada que sale a derechas, y después seguir esta pista (que pronto deja de ser asfaltada) hasta una esplanada donde podemos aparcar, junto a la ermita de la Pertusa.

Gran trabajo de los equipadores de Jom Big-Wall.

FICHA DE LA VÍA

Dificultad: Baja
Longitud: 3100m.
Desnivel: 185m D+ // 185m D-
Altitud máxima: 715m/snm
Aproximación: 20'
Recorrido: 1h 45'
Retorno: 15'
Puentes: 0
Desplomes: 0
Material: Arnés, disipador, guantes, casco.

Track de todo el recorrido.

APROXIMACIÓN

Para llegar al inicio de la via ferrata Teletubbies debemos coger el sendero que sale inmediatamente a la derecha del panel informativo que queda frente a la ermita.
Si aquí encontramos unos escaloncitos de madera debemos retroceder, pues este es el senderillo de vuelta.
Vistas desde la Olmo Soler
El camino bueno es el que nos lleva hacia el pantano en fuerte pendiente descendente y dejando las paredes que sostienen la ermita a nuestra derecha.

Seguiremos marcas de un punto blanco y verde y llegaremos al inicio de la ferrata Olmo Soler. Pero debemos seguir bajando, aquí con algunos pasos equipados con cadenas.

Después de pasar por un puente de roca y de ignorar tres escalones y una cuerda que, literalemente, no llevan a ninguna parte (por si, como a nosotras, se os ocurriera subir... ahorráos el esfuerzo), se llega por fin al inicio de la ferrata Teletubbies, marcada con la tradicional placa de hierro oxidado.

RECORRIDO

La via, aunque corta, se divide en cuatro tramos, que corresponden a los nombres de los Teletubbies, con una reunión en cada uno de los tramos para poder montar rápeles.

La equipación es muy variada. Empezamos con un tramo de presas artifiales y coloridas y después vamos subiendo a la aguja ayudándonos de grapas estrechas y del cable de vida.

El recorrido es muy aéreo pero muy sencillo por lo perfectamente equipado, pues siempre hay una grapa allí donde la necesitamos, siendo perfecto para la iniciación. Y las vistas sobre l'Embassament de Canelles son geniales.

Ermita de la Mare de Déu de la Pertusa
Al salir de la aguja final, encontramos el inicio de la via ferrata Olmo Soler. Aquí sólo encontraremos cadenas, que nos ayudaran a subir hasta arriba de la cresta y después, voltearla para dejarnos a los pies de la Ermita de la Pertusa, no sin antes dejar nuestra huella en el libro de visitas resguardado en el interior de un bidón estanco.




Esta segunda ferrata, no presenta dificultades técnicas, pues transcurre en todo momento por las zonas más resguardadas, utilizando canales naturales que ofrecen muchos pies y manos para superarlas. Pero las vistas al pantano y a la zona del Montsec d'Ares que nos ofrece ya valen la pena.

RETORNO

Una vez en la ermita, el camino de vuelta al coche es evidente, saliendo a la izquierda y hacia abajo y después remontando hasta la zona de aparcamiento.

Comida al solete y a seguir ruteando

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Via Ferrata Les Baumes Corcades

Como suele pasar, se me ocurre de repente que tenemos que acercarnos a Centelles para hacer la vía ferrata de Les Baumes Corcades porque ya hace tiempo que no pasamos por allí.

Patri acometiendo un desplome
Rápidamente montamos un grupo chulo y escogemos el día para encontrarnos en el centro de Centelles con Sira, Zazú y Patry, que vienen directas del curro y muertas de hambre. 
Patri (sí, hay dos), Sergio y yo, nos hemos adelantado haciendo camino por la carretera C-17 hasta la salida  de Centelles y hemos escogido un lugar donde comer unos bocatas antes de subir al monte.

Una vez comidos, vamos con los dos coches a buscar la carretera que conduce a Sant Feliu de Codines y en ella nos desviaremos en el punto en que indica Mas de Banyeres, y seguiremos la pista de tierra hasta donde una senñal de prohibición de estacionar nos permita. Aquí ya hemos visto un par de carteles que nos indican la existencia de la vía ferrata.

Cabe decir que la vía ferrata nos conduce a la cima del Turó del Puigsagordi (927 m) por los tramos más verticales y combinados con tramos de camino. Podemos llegar a la cima de cualquiera de las maneras, ferreteando o caminando. Es un dato muy útil si queremos, por ejemplo, compartir un día de ferrata con gente que no está dispuesta a encaramarse a la pared, porque además de poder ascender a la cima paralelamente, podemos cruzarnos por el camino en diversas ocasiones.
El camino ordinario está marcado con pintura amarilla, la vía ferrata con pintura roja.

FICHA DE LA VÍA

A pie de vía
Dificultad: Variable (Con las variantes puede ser una vía exigente o una vía de iniciación)
Longitud: 4,5 km
Desnivel: 330 metros
Altitud máxima: 927 metros
Aproximación: 10 minutos
Recorrido: 2 horas 30 minutos
Retorno: 45 minutos
Puentes: 1 (Nepalí)
Desplomes: Variable. En total encontramos 5
Material: Casco, arnés, disipador y guantes.



*Vía ferrata equipada en 2003, con el nuevo tramo (Variant de la Tosquera) equipado en 2006.

APROXIMACIÓN

Nos equipamos en los coches, pues la aproximación es de unos 10 minutos siguiendo las marcas amarillas y en sentido a la base de la pared, no tiene pérdida. Una rampa potente y nos encontramos en la base de la vía.

RECORRIDO

Nos encontramos de entrada con dos tramos bastante verticales equipados con grapas. Ambos de una altura de unos 20 metros. Verticales, sí, pero sin dificultades técnicas.
La tropa "on fire" en la segunda pared
Superando otro tramo de pared con grapas, de unos 15 metros, tenemos la primera parte de la ferrata en la butxaca.
Destacar que en este primer muro encontramos un par de pasos desplomados. Son sencillos y además llegamos frescos, pero es algo a tener en cuenta sobretodo si vamos con novatos.

Ahora toca caminar, cruzar una valla para ganado y engancharnos de nuevo al cable de vida, esta vez para recorrer un tramo de pasamanos lateral en el interior de una de las "baumes".
Pronto llegamos a un punto de variantes: Por arriba, unos cortos pasos verticales hasta el inicio del famoso puente nepalí (de 60 metros de longitud). Recto, evitamos el puente y continuamos rodeando la montaña con el pasamanos lateral.
Cualquier opción nos llevará de nuevo a unir los caminos, por lo que no hay problema en dividir el grupo. En este caso, ninguno de nosotros hace el puente, algunos porque acojona, otros porque hay una cola de 10 personas y eso puede suponer un parón de hora y pico.
Largo flanqueo con pasamanos
Así que, después del puente (lo hagamos por encima o por debajo) continuamos la travesía lateral, que nos lleva un buen rato (así como 30 o 40 minutos), hasta un nuevo cruce.

Ahora se nos presentan nuavemente dos opciones, esta vez marcadas como fácil o difícil.
- La vía fácil sube directamente la pared que tenemos delante hasta alcanzar la carretera y nos acerca andando hasta el último tramo de la ferrata.
- El camino que baja, la Variant de la Tosquera, que sería el dificil, se divide también en dos: Un tramo muy difícil, que supone superar una pared vertical de unos 20 metros con grapas muy separadas y un desplome deportivo, un tramo de unos 15 metros en pasamanos lateral sin apenas pies, y un último resalte de menos de 10 metros en vertical pero con algún paso entretenido.
Aquí, Patri, Sergio y Patry le echan valor y brazos y se lanzaron a por ello.
Mientras tanto, Sira, Zazú y yo tomamos la opción sencilla (sencillíssssima) de esta variante, que consiste en subir practicamente andando por un terraplén encarado a la pared que subían nuestros compañeros, así que los vemos sufriendo de pleno.
Tramo muy difícil
Estos dos caminos de la Variante de la Tosquera y el otro camino que nos marcaba en el anterior cruce como fácil, nos conducen al mismo punto: El último tramo de la vía ferrata y, teniendo en cuenta las energías invertidas hasta aquí, probablemente el más deportivo.

El tramo final se presenta ante nosotros con dos paredes cortas, de unos 10 metros, pero peleonas. La primera de ellas nos recibe con un desplome que pica bastante y que nos obliga a cambiar los mosquetones en el peor momento, pero una vez superado las grapas nos dejan en la famosa escalera y llegamos a la última pared que nos separa de la cima.
Esta vez nos encontramos otro desplome peliagudo que, de nuevo, exige un cambio de mosquetones en pleno esfuerzo de brazos. Y de aquí a la cima nos queda un corto un paseo y un par de de grapas que nos alzan hasta la bandera.

RETORNO

En la misma cima encontraremos el camino de vuelta al coche, que es el marcado con pintura amarilla, y que nos llevará por algunos pasos equipados con cuerdas fijas o grapas.
También existe la opción de vovler por la carretera, como ha sido nuestro caso, ya que siendo las once de la noche y habiendo algunas que tenían que levantarse a las 05:00, no nos ha parecido adecuado meternos en el bosque!

Equipo en la cima del Puigsagordi

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Via ferrata Regina de Peramola

Hacía ya un tiempo que me rondaba por la cabeza volver a subir la ferrata de Oliana, la Regina. Últimamente había pasado muy cerca de sus paredes pero siempre había sido para ir a hacer otras cosas y en todas ellas, la idea de encaramarme de nuevo, había vuelto a aparecer.
Como varios compañeros de trabajo tenían ganas de destrozarse el cuerpo no desaproveché la ocasión para proponerla como opción y ellos, sin saber muy bien donde los metía, accedieron a la primera. Javi también se apuntó a la fiesta lo que para mi fue un alivio pues el tío es un máquina y entre los dos llevaríamos controlados a los novatos. Este es otro jabato que apunta maneras!!!
Por una cosa o por otra al final Cris (que estaba pachucha), Rober (que estaba ultimando los preparativos de su boda) y Oscar no pudieron venir por lo que el grupo quedó reducido a seis: Javi, Joel, David, Manu, Miguel y yo mismo.
Como en la mayoría de casos quedamos en Hospitalet como punto de encuentro en el que hacer cambio de vehículos. Uno a uno fuimos llegando, todos con la misma cara de hechos polvo porque ninguno habíamos dormido, las semanas de noches pasan factura a todo el mundo.
Necesitábamos un café con urgencia así que después de repartirnos en dos coches nos pusimos en marcha con la idea de parar en el Bruc para poder reponer pilas.

FICHA DE LA FERRATA

Longiud: 900 m.
Desnivel: 330 m.
Altitud máxima: 1207 msnm.
Aproximación: 20 minutos
Recorrido: 2 horas
Retorno: 40 minutos
Rapel: No necesario aunque durante la ascensión podrás observar varias instalaciones.
Puentes: Un Tibetano


APROXIMACIÓN

Desde Barcelona tomamos la N-II dirección Lleida para dejarla, nada más pasar Jorba, en la salida 545. Allí cogeremos la C-1412a que no abandonaremos hasta llegar a Ponts para luego cambiar a la C-14 que será la que nos llevará a Oliana.
Salimos de Oliana y cruzamos las aguas que se vierten desde las compuertas de la presa a través de un puente, para pocos metros después pasar junto a los muros de esta. Cruzamos un primer túnel, continuamos circulando y después de algún kilómetro, justo antes de entrar al segundo de los túneles, surge una incorporación al carril de la izquierda que viene de una zona de 'descanso' o zona de 'maniobras' que dispone de un aparcamiento de gravilla. Es aquí donde debemos dejar el coche, entrando en contra dirección y atravesando la continua.
Una vez que nos hayamos equipado con las mochilas y todo el material necesario en su interior caminaremos hacia la caseta de obra que hay cerca del túnel. Antes de llegar, un camino surge de nuestra izquierda y baja al lecho seco de la riera que desemboca en el pantano. Lo seguiremos en dirección NW, hacia las paredes de roca que se yerguen ante nosotros, pasaremos por encima de unas piedras, teniendo cuidado pues, en una de ellas, observaremos una gran flecha roja que nos indicará el camino que debemos seguir.
Si la vemos no hay pérdida, únicamente habrá que seguir el sendero en constante ascenso que, después de un claro donde han cortado la vegetación, continua adentrándose en el bosque para, luego de un repechón, girar a la derecha para acercarse al primer espolón rocoso que se observa. Ahora el camino llanea brevemente para bajar bordeando la base de la pared que tendremos siempre a nuestra izquierda y al alcance de la mano. Sin darnos cuenta, entre la maleza aparecerán unos escalones en el camino que nos llevarán ante el inicio de la ferrata.

Si dispones de GPS puedes utilizar el siguiente track para llegar a la ferrata.

RECORRIDO

Mi primera sorpresa fue comprobar que en el mismo inicio de la ferrata ya se había producido un cambio. HAN PUESTO MÁS GRAPAS PARA LLEGAR AL CABLE! De verdad que alucino. Se trata de hacer una ferrata no de allanar el camino para que los domingueros de turno puedan subir también! Luego ocurren accidentes y nos echamos las manos a la cabeza. Dios! Cómo añoro los viejos tiempos en los que la montaña estaba reservada a quienes la respetaban y la habían mamado desde pequeños. Ahora te encuentras con inútiles en todas partes. Cuánto daño ha hecho el jodido Decathlon!!
Bueno, a lo que íbamos. El primer tramo de la ferrata es una sencilla toma de contacto con el medio. Aconsejo mirar hacia abajo porque si eres aprensivo y le tienes respeto a las alturas ya puedes darte media vuelta porque nada más empezar los patios son más que respetables.
Avanzamos de forma vertical durante los primeros metros para poco después hacer unos pocos pasos laterales que nos llevan hacia un diedro a la izquierda del espolón. Nos encontramos con un primer tramo de cadena sobre una gran losa de piedra lisa bien acondicionada con grapas que nos facilitan en gran medida el avance. Nada más acabar subimos a nuestra izquierda para acabar alcanzando unos primeros escalones de madera (deteriorados) clavados con varillas al suelo. Aquí es fácil que acabemos tirando piedra a quienes vienen por detrás por lo que conviene ser cuidadoso e intentar no arrastrar los pies.
Pocos metros más arriba el camino termina en una chimenea que subiremos por la izquierda. Al finalizar esta parte habremos acabado con el primer tramo de la ferrata y después de andar por un pendiente de tierra encontraremos el primero de los escapes (o retornos) que existen.
En este caso, el retorno del primer tramo, nos llevaría de nuevo al camino de acceso que pocos minutos antes habíamos ascendido.
Además nos encontramos con una bifurcación. A la izquierda subimos a la cima de un primer espolón y a la derecha vamos directamente al puente tibetano. En caso de hacer el camino de la izquierda deberemos descender por la misma ferrata (son unos pocos metros) para llegar de nuevo a la bifurcación y continuar con el recorrido.
En nuestro caso fuimos directos a la derecha y uno a uno cruzamos un puente que cada día está en peores condiciones. Tiene algún cable al que le quedan dos telediarios y otros que han sido reparados precariamente. Pero aún así es disfrutón y la salida tan vertical es divertida. Desde arriba podremos contemplar, a  nuestra espalda, el cim de l'agulla a la que se podía acceder antes del puente y frente a nosotros un gran espolón por el que debemos serpentear.
En breve llegamos al final del segundo tramo, lo sabremos porque llegamos a un camino 'ancho', el escape del segundo tramo que coincide con los otros dos que quedan más arriba, en la tercera parte de la ferrata. Frente a nosotros otra subida vertical indicada con un cartel que avisa que ahora llega el tramo difícil.
Y no sólo eso! Algunos de los tramos de cable han desaparecido por lo que para asegurarse habrá que utilizar los escalones...por lo que pudiera pasar.
A media altura del espolón de roca unos pasos laterales y de nuevo subimos verticalmente para poco después empezar a progresar de forma horizontal. Será aquí donde encontremos el tercero de los escapes, señalizado como 'delicado' por los instaladores. Al menos con cuidado se debería ir si se quiere bajar por aquí aunque ya os digo que este tramo de salida es común si el retorno se realiza desde el final de la ferrata.
Después de asegurar nuestros pasos durante varios minutos siguiendo la horizontal, el cable vuelve a cambiar de nuevo de dirección para ascender otra vez. Será ahora cuando nos encontremos con los primeros pasos desplomados, sencillos de resolver en realidad, seguidos de un curioso cambio de vía. El cable de seguridad acaba en una pared y continua en la de enfrente por lo que por unos momentos tendremos entre nuestras piernas una buena caída!
En realidad se soluciona fácilmente y únicamente se podría encontrar algo de dificultad si nuestra estatura fuese muy pequeña. Aún así una cadena ayuda a que nuestro disipador llegue hasta el otro extremo. Superado este punto seguimos ascendiendo, sabedores de que el final del recorrido se haya cerca.
Poco después, tras superar una encina anclada en la roca vertical, se nos plantean dos opciones:
- Vía normal (más directa, corta y sencilla)
- Vía original (algo más larga y complicada porque presenta un pequeño desplome)
Por nuestra parte tomamos el camino de la vía original, algo más difícil, para salir al punto en el que se encuentra el buzón. Los escalones siguen su recorrido un poco más, solo nos queda superar los pasos que tenemos sobre nuestras cabezas.
Una vez arriba nos hacemos las fotos de rigor, reponemos algo de líquidos y emprendemos la bajada hasta el coche. Hemos subido rápido...no ha estado nada mal!

RETORNO

La ferrata dispone de varios puntos de retorno durante el recorrido:
- Escape 1: Al finalizar el primero de los tramos, en el Collet del Esquirol, un camino nos conecta con el que anteriormente habíamos utilizado para la aproximación a la ferrata.
- Escape 2: Antes de comenzar con el tercero de los tramos un camino ancho cruza el recorrido de la ferrata. Si tenemos en cuenta que por la derecha es por donde se vuelve de los escapes superiores 3 y 4, deberemos tomar a la izquierda si queremos volver al coche. Si alguien en este punto, durante la subida, no puede más, es un buen lugar para esperar a los que continúen.
- Escape 3: Marcado como 'escape delicado' se encuentra justo en el momento en el que comienzan los pasos horizontales de la vía. Coincide con el recorrido del escape desde la cima.
- Escape 4: Retorno desde la cima hasta nuestro vehículo. Descenderemos por el asegurándonos por cables, alguna cuerda y haciendo algún destrepe. El recorrido coincide con los escapes 3 y 2.

Si la ultima de las opciones es la vuestra puede que este track os sirva de ayuda.
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Via Ferrata La Teresina

Se acercaba el lunes...maldito lunes!! Primer día de la semana que indica que tienes que volver a trabajar. Lo peor es que me encontraba con síndrome post-barranquil después de los tres días que nos acabábamos de pasar en Guara y que encima empezábamos la semana de noches...
Mi mente se esforzaba en pesar qué hacer. Ir a correr? Coger la bici? Nada de lo que me planteaba llenaba mis ansias de hacer y evadirme de la cruel realidad del lunes que me tocaba vivir. Y fue de casualidad, hablando con mi hermana Patricia, como surgió la posibilidad de ir a hacer una ferrata después de que ella hubiese salido al medio día de trabajar, lo suficientemente cerca como para que a mi me diese tiempo de entrar a las 22:00 en el mio. La opción estaba clara: sería la Teresina!

FICHA DE LA FERRATA

Longiud: 1000 m.
Desnivel: 350 m.
Altitud máxima (Sant Jeroni): 1237 msnm.
Aproximación: 30 minutos
Recorrido: 2 horas
Retorno: 1 hora
Rapel opcional: 50 m. si se baja por la canal del mejillón

APROXIMACIÓN

Nos ponemos en marcha desde Viladecans y nos dirigimos hacia Montserrat por la N-II, concretamente hasta el Monasterio de Santa Cecília, donde da comienzo la aproximación a pie que nos lleva hasta el inicio de la ferrata. En nuestro caso, para llegar, fuimos por la N-II dirección el Bruc y tomamos la salida 570, la marcada como Montserrat/Manresa. Unos metros más adelante, pasado el Hotel Bruc, topamos con una bifurcación debiendo tomar a la derecha por la B-111. Después de varias curvas y de disfrutar de las vistas que nos ofrece el paisaje tenemos que volver a desviarnos a la derecha (BP-1103), hacia Montserrat, no hacia Manresa. Unos kms más adelante encontramos el cartel informando que a nuestra izquierda tenemos el monasterio y por lo tanto el punto donde debemos aparcar el coche.
Cogemos las mochilas con todo el material necesario, cruzamos la carretera y nos enfilamos por un camino ancho (GR-172) que hace las veces de acceso a un transformador de la luz que dejamos a la izquierda. Rápidamente el camino se estrecha y comienza a subir de forma considerable por un terreno quebrado hasta que topamos con un cruce en el que volvemos a seguir por la derecha, hacia la canal de Sant Jeroni.
En unos minutos, en a una torre eléctrica, abandonamos el GR-172 y seguimos por el camino que sale a la izquierda de esta para desembocar, en unos instantes, en la canal de Sant Jeroni.
Ahora la aproximación prosigue por la canal, equipada a veces con alguna cadena que facilita la progresión vertical. Deberemos estar muy atentos porque justo en el punto en el que la canal se bifurca, donde se encuentran las marcas azules, hay que cambiar a la canal de la derecha (también hay un cartel que indica que por alli se va a la Teresina) y seguir ascendiendo por la roca, cadenas y algún que otro tronco hasta llegar al inicio de la ferrata. Frente a nosotros veremos el inicio de la Canal del Mejillón y a nuestra derecha, en la roca, el primero de los escalones serrado que nos dice que hemos llegado. (no siempre una X marca el lugar)
Es el momento de equiparnos!!!

RECORRIDO

Iniciamos el ascenso por la ferrata en el mismo punto donde se encuentra el escalón cortado, nos aseguramos al cable de vida y progresamos grimpando sin ninguna otra ayuda que la de nuestras manos y pies sobre la roca, pero poco más necesitamos pues no presenta mayor dificultad.
Poco después llegamos a una zona en la que el recorrido pasa por debajo de una roca empotrada, un paso estrecho en el que deberemos pasar al otro lado del cable para poder ascender ahora para alcanzar los escalones que tenemos sobre nuestras cabezas. Aquí no hay cable por lo que podemos utilizar los mismos escalones para asegurar nuestro progreso hasta las cadenas que tenemos justo delante y que nos ayudaran a pasar el hueco que se abre bajo nuestros pies.
Ahora tenemos unos cuantos metros de cable (a mi entender innecesarios) que nos llevan hasta una zona en la que la vegetación se cierra para luego dejarnos sobre el puente de roca. En él podemos escoger qué camino tomar: El puente tibetano (una nueva aberración) o por las grapas que acceden a la parte más aérea de toda la ferrata.
Nosotros decidimos ceñirnos al recorrido original y nos desviamos por las grapas para disfrutar del patio que se abría bajo nuestros pies. En el punto en el que los dos caminos se vuelven a unir tendremos que hacer uso de una cuerda para entrar en una zona de vegetación y luego progresar, siempre unidos al cable, por la canal y el diedro hasta encontrar de nuevo escalones que ascienden a un bulbo rocoso y que nos deja en un sendero de tierra por el que andaremos hasta encontrar de nuevo más escalones.
Después de 15 escalones verticales nos toca hace un flaqueo horizontal hasta una canal, al final de la cual el cable asciende de nuevo por la roca desnuda que habremos de hollar sin ayuda de grapas ni escalones. Sin embargo, al final de este tramo,  volvemos a encontrar un grupo de escalones para acabar rematando el ascenso a la cima de Santa Cecilia.
Aquí de nuevo tenemos dos posibilidades: O desde la misma cima hacemos un rápel de 20 metros (siempre y cuando lleves cuerda, algún mosquetón y 8) o bien descendemos por las grapas. Podremos tomar una u otra opción siguiendo cualquiera de los cables que se bifurcan del principal.
Aunque hagamos el que hagamos al final los dos desembocan en el mismo sitio, un descenso por una zona en la que la vegetación oculta el patio que tenemos a nuestra derecha. Al finalizar esta parte tenemos la posibilidad de abandonar la ferrata por una consecución de rápeles alternados de la siguiente forma: 27 , 30, 27, 50 (25+25), 30(posible destrepe), 30, 16 (posible destrepe), 15, 5 (posible destrepe).
Nosotros continuamos por la que quizás es una de las zonas que peor conservada está ya que los cables, no sólo están destensados, sino que en algunas zonas se han destrenzado e incluso cortado. Por no hablar de las cuerdas en las que la camisa brilla por su ausencia y únicamente quedan algunas fibras del alma al descubierto.
Queda poco. Nos adentramos en una nueva canal muy inclinada por la que progresamos con ayuda de la vegetación ya que el terreno está muy deshecho y es difícil avanzar. Pero al terminar nos encontramos con la que es (o al menos lo era antiguamente) la zona más difícil de la Teresina: La Chimenea!
Y digo bien, lo era! Porque ahora está tan sobre-equipada que se sube con muchísima facilidad. Una lástima. Al finalizar esta ya sólo nos falta acercarnos hasta la barandilla del mirador de Sant Jeroni y saltarla para llegar a la cima.

DESCENSO

Para descender disponemos de tres posibilidades:

- La más rápida es sin duda descender por el camino que sale de la cumbre hacia la ermita de  Sant Jeroni. Una vez aquí debemos buscar las marcar rojas que nos guiarán hasta la canal de Sant Jeroni (nos guiaremos por una torre eléctrica que indica el comienzo de la bajada) y que nos dejará de nuevo en el camino de aproximación a la ferrata y en el coche.

- La más delicada sería bajar por la canal del Mejillón (canal paralela a la de Sant Jeroni) ya que implica el uso y manejo correcto de técnicas de rápel así como de destrepes. Para descender por aquí necesitaremos una cuerda de 50 metros. Al finalizar el descenso desembocaremos en el inicio de la ferrata (en el escalón cortado) por lo que deberemos continuar bajando por la canal de la Llum hasta la de Sant Jeroni y seguidamente hasta el coche.

- La más larga y aburrida consistiría es descender todo el camino que sale de la cumbre más alta de Montserrat para acabar llegando al Monasterio y de aquí continuar descendiendo por la carretera hasta llegar a Santa Cecilia donde tenemos el vehículo aparcado.

MISCELÁNEA

Quizás os pueda interesar el track del recorrido completo que incluye: la aproximación a la ferrata, la subida y el descenso, en este caso por la canal de Sant Jeroni. (PENDIENTE DE ACTUALIZAR)

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Via Ferrata Les Dames

Pues teníamos fiesta y ya hacía tiempo que algunas de las chicas tenían ganas de hacer una vía ferrata, algunas por primera vez.
Así que, finalmente, nos juntamos un grupo de 8. Isa, Sandra, Marta, Laura, Sally, Sira, Sergio y yo.
Hicimos la ferrata con mucha calma y muchas explicaciones, pero los tiempos aproximados serían algo así:

- Aproximación: 20 minutos.
- Recorrido: 2 horas.
- Retorno: 45 minutos (rapelando).

Salimos de Hospitalet de Llobregat (punto de encuentro para la ocasión) hacia las 14:30, teníamos horas de luz por delante y más posibilidades de soledad en la vía, ya que era festivo y la mayoría la empiezan por la mañana.

Llegados a Collbató por la A-2, seguiremos el lateral de la autovía hasta el final del pueblo e iremos a buscar los carteles que nos señalizan el restaurante Vinya Nova. Una pista de tierra muy practicable nos conduce hasta el aparcamiento del restaurante, que dejaremos atrás para continuar con el vehículo unos 400 metros más. Como referencia ideal para dejar el coche y ubicar el inicio del camino de aproximación a la vía, encontraremos en este punto una puerta metálica apoyada en un muro de piedra, a mano derecha, y unas pilonas de madera justo delante (a mano izquierda), desde donde empezaremos a andar.

Justo antes de coger el camino de aproximación
Después de dejar los coches, comprobar material y repartir los cacharros necesarios, echamos a andar. Como la aproximación es corta y para no cargar con mochilas todos, nos pusimos los arneses antes de empezar. Los cascos nunca están de más en Montserrat, pues es una montaña preciosa con la mala costumbre de escupir piedras a diestro y siniestro.

El camino que nos llevará al pie de la vía no tiene pérdida, ya que se trata en todo momento del lecho de una canal que, paso a paso, se viene estrechando hasta que tenemos que alternar el caminar con trepar entre grandes rocas.

Encontramos, incluso, algunos pasos equipados con cadenas o con pequeñas grapas que nos ayudan a superar rocas demasiado altas o resbaladizas.

La placa metálica con el nombre de la ferrata, Les Dames, nos indica que ya hemos llegado y aquí nos paramos a beber algo y completar nuestros equipos. Además de arnés, disipador de energía, casco y guantes. Y listos para subir. Allí estaba esa primera grapa que tanto temía encontrar Marta. Había oído que se encontraba a tres metros del suelo y temía nunca poder llegar tan arriba.

Después de las explicaciones necesarias, recordatorios imprescindibles y amenazas de muerte pertinentes, arrancamos. Primero Sergio, en medio Isa y al final yo. Y entre los tres, el resto de la tropa. Así que servidora puso sus manos donde hizo falta para que todas (Sergio no, jamás) pudieran superar esa primera grapa que, a tres metros no está, pero a dos y un poquito más sí.
Primera pared, de unos 10 metros de altura

Este primer tramo, con algunas grapas muy pegadas a la pared, seguramente aplastadas por una gran roca, hace ya algunos años, se asimila muy rápido y sólo se hace incómodo el final, donde hay que llegar al pequeño balcón que nos queda a la izquierda, con mucha paciencia o con unas piernas muy largas. De este balcón salimos con ayuda de una cadena.
Saliendo de la primera pared hacia el balcón










Desde aquí, y hasta la siguiente pared equipada caminamos por la canal y encontramos algunos resaltes que equipados cons cadenas. No son muy largos y los sueperamos fácilmente.

La siguiente pared equipada, también cortita, de unos 15 metros de altura, se inicia con un tramos corto de cadena que nos deja en una primera grapa. Avanzamos y encontramos un cambio de cable de vida de izquierda a derecha y un tramo equipado con presas de piedra, más divertido, que nos deja ya arriba de todo de esta cascada.
Sergio, Marta y Sandra en la segunda pared
Sally en la parte final de la segunda pared 
Salimos de esta segunda pared muy contentos por lo bien que lo hacemos y después de otro pequeño resalte con cadena llegamos a una pared, de un poquito más de 30 metros de altura. La primera mitad está equipada con cadenas, tres para ser exactos. Son unos 15 metros, bastante verticales, en los que hay que subir a base de brazos ya que no disponemos de buenos pies y la roca en ocasiones resbala mucho. No está de más utilizar cuerda para asegurar desde arriba a los que no vayan a subir muy convencidos, sean novatos, no tengan mucha fuerza de brazos, o simplemente por seguridad, Y así lo hicimos.

Después del tramo de cadenas y antes del desplome
Una vez arriba, nos encontramos en una repisa donde podemos descansar del desgaste que supone el tramo de cadenas. Y armarnos de valor para empezar el segundo tramo de esta pared, que se inicia con un pequeño desplome y continúa con unas cuantas grapas que se suceden en diagonal y nos dejan en un cable de vida que nos conduce a zona segura.

Llegados a este punto sólo nos queda superar algún resalte más, equipado, cómo no, con cadena, y llegamos a la famosa chimenea final. Aquí tuvimos que hacer algo de cola y tampoco subimos todos los componentes del equipo, ya que algunas decidieron economizar bíceps en previsión de los rápeles que nos esperaban.
En caso de tener intención de volver al coche caminando, la chimenea es obligatoria, pues el camino que nos llevaría de vuelta parte una vez asumido este último tramo, hacia nuestra derecha y bien señalizado.
La chimenea es dura, pero asequible, especialmente si alguien nos asegura desde arriba y podemos así ahorrarnos mosquetonear en el cable de vida. Quede claro que no ofrece agarres artificiales de ningún tipo y que sólo contamos con el cable y las presas naturales para poder llegar arriba, así como la posibilidad de hacer oposición.
Como nosotros queríamos bajar toda la ferrata rapelando, era opcional.
Los que subimos la chimenea, hicimos aquí nuestro primer rapel, que será de unos 12 metros, aproximadamente.

Sergio chimeneando


Marta y Sandra con el libro
Así que, después de subir y bajar, firmar en el mítico libro de la ferrata (que se encuentra en la chimenea, en el interior de un bote estanco) y hacer un poquito el canelo (así somos), empezó el festival de destrepes y rápeles que hacen que la ferrata triplique lo divertida que ya es.
Pues eso, haciendo el canelo
Hay que decir, que además de pasarlo genial en el descenso, yo personalmente, me quedé sorprendida de las máquinas en potencia que nos llevamos al monte. Le pillaron el gustillo al rapel enseguida y lo hicieron de maravilla, con estilo y todo!
Después de rapelar la chimenea final, detrepamos todos los tramos equipados con cadenas y montamos 3 rápeles. Uno de unos 30 metros, uno de unos 15 metros y el último, de unos 10 metros.
Una vez abajo, sólo nos queda desandar el camino de aproximación y, si las horas lo permiten, tomarnos una cervecita como manda la tradición.
                                                 

Equipazo!
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